toma del gran libro “Para que el reine”

CRISTO ES REY DE LAS NACIONES
Jesucristo rey universal… y, por tanto, rey de los reyes, rey de las naciones, rey de los pueblos, rey de las instituciones, rey de las sociedades, rey del orden político como del orden privado.
Después de lo que se acaba de decir, ¿cómo se concibe que pueda ser de otro modo?
Si Jesucristo es rey universal, ¿cómo podría esa realeza no ser también realeza sobre las instituciones, sobre el Estado: realeza social? ¿Cómo se la podrá llamar universal sin ella?
Si las discusiones son tan vivas sobre este punto, es porque tocamos el terreno de aquel a quien la Escritura llama precisamente <<< el príncipe de este mundo ». He aquí que perseguimos al dragón hasta su último reducto, que lo acosamos donde pretende hacer su guarida… ¿qué hay de extraño que redoble la violencia escupiendo llamas y humo para intentar cegarnos?
¡Cuántos se dejan engañar!
Ousset Jean, Para que Él reine, Ed. Ciudad Católica, 1961
