
Antes de morir dijo al pelotón que lo iba a ejecutar: “Yo nunca he sido rebelde cristero como ustedes me titulan, pero si de ser cristiano se me acusa, sí, lo soy, y si por eso debo ser ejecutado, bienvenido y en hora buena. ¡Viva Cristo Rey y Santa María de Guadalupe!
Pelotón que me ha de ejecutar, quiero decirles que desde este momento están perdonados, y les prometo que al llegar ante la presencia de Dios será por los primeros que pediré. ¡Viva Cristo Rey!
Así murió mártir Luis Magaña Servín, un 9 de febrero de 1928 en Arandas, Jalisco.
“Tenía veinticinco años de edad y su liderazgo social y religioso era indiscutible. Los soldados colocaron un letrero sobre el muro de la iglesia que decía: ‘Así mueren los cristeros’. Fue beatificado como mártir de Cristo Rey el 20 de noviembre de 2005 en Guadalajara, Jal., y sus restos mortales se conservan en la iglesia parroquial de Santa María de Guadalupe en Arandas.” López Camarena Juan Antonio ARANDAS, de tierra y sangre Cristera Arandas, 23 de noviembre de 2025